¿Cómo puedo diseñar un menú semanal equilibrado, sugerente y saludable? ¿Hay trucos para hacer una compra más inteligente y a la vez sostenible? ¿Es complicado entender el etiquetado nutricional? A todas estas preguntas y a muchas más responde la nueva Guía de la Alimentación Saludable, elaborada por la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC) y que será publicada próximamente.

En la sede de la Real Academia Nacional de Medicina se ha presentado hoy esta Guía, un marco de referencia para la labor asistencial y de educación nutricional que realizan los profesionales de la salud y, a la vez, un documento práctico y ameno diseñado para promover una mejora progresiva en el patrón alimentario de la población sana y también para ayudar en la gestión terapéutica de las personas enfermas o con factores de riesgo.

El documento aborda desde el Km 0 temas cotidianos y de utilidad para todos como es la elección responsable y sostenible de los alimentos, su compra, preparación, cocinado y conservación. Además, contiene elementos fundamentales como la alimentación durante el embarazo y lactancia, así como en la etapa infantil, juvenil y del adulto mayor o la seguridad alimentaria, la interpretación del etiquetado nutricional y la sostenibilidad. Incluye, además, aspectos fundamentales como la actividad física como fuente casi gratuita de salud: 10.000 pasos al día como objetivo general en cualquier grupo de edad.
Todos ellos son contenidos técnicos basados en la evidencia científica y, a la vez, de lectura accesible, desarrollados y evaluados por profesionales de la nutrición y la salud de acreditado e incuestionable nivel de excelencia.

Por primera vez, las principales sociedades científicas de Atención Primaria, aquellas que están en contacto directo con la población, han participado y avalan los contenidos de esta Guía: la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC); la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG); la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen); la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP); y la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC).
De manera específica, esta Guía incorpora un apartado dedicado a las recomendaciones nutricionales que pudieran sugerirse en formato general o individualizado en las patologías más frecuentes en las consultas de Atención Primaria. También contiene un anexo sobre interacciones entre fármacos y nutrientes que siempre hay que tener en cuenta y de manera especial en pacientes crónicos. De esta forma, promueve la alimentación como un elemento clave en la prescripción médica y en el consejo dietético formulado por los profesionales de la salud (farmacéuticos de oficinas de farmacia, farmacia comunitaria, enfermería, fisioterapeutas, matronas, médicos de Atención Primaria, médicos especialistas y dietistas-nutricionistas).

Con el consenso de cerca de 100 profesionales de la nutrición y la salud se ha elaborado la Pirámide de la Alimentación Saludable, incluida, con una nueva creatividad, dentro de la Guía. Esta Pirámide es un icono de las recomendaciones de alimentación y estilos de vida y un referente didáctico independiente de la nutrición comunitaria, tanto a nivel nacional como internacional.

La Dieta Mediterránea “tradicional” posee beneficios científicamente probados para la salud. Es una alimentación rica en fibra, vitaminas, minerales y antioxidantes, lo que permite considerarla como una excelente propuesta para la prevención de enfermedades crónicas y la promoción de la salud. Es uno de los mejores ejemplos de alimentación saludable y sostenible y la UNESCO la declaró Patrimonio de la Humanidad en el año 2010.

Este sistema alimentario recomienda realizar cinco comidas al día y, dentro de este marco, hay alimentos que deben y/o pueden consumirse diariamente, al estar incluidos en la base inferior de la Pirámide (cereales integrales, verduras, hortalizas, frutas, lácteos y aceite de oliva virgen extra junto con el complemento intercalado de patatas y leguminosas tiernas). Por otro lado, se aconseja que otros alimentos (o sus equivalentes nutricionales) sean consumidos varias veces por semana, como los pescados y mariscos, carnes blancas, huevos, legumbres y frutos secos.

En cuanto a las bebidas, la Guía indica el interés de mantener un correcto estado de hidratación tomando como referencia principal la ingesta de agua en cantidades adecuadas (referencia: Pirámide SENC de la Hidratación Saludable). Valora que el consumo moderado de bebidas fermentadas de baja graduación alcohólica, como el vino o la cerveza, en el marco de la Dieta Mediterránea, es una posibilidad opcional, moderada y responsable, solo en adultos, en un modelo compatible con un estilo de vida mediterráneo, siempre y cuando su consumo no sobrepase las 2 unidades (1 unidad =
1 copa de vino o 1 botellín de cerveza) al día en varones adultos y algo menos (1-1,5 unidades) en mujeres adultas (salvo prescripción facultativa en contrario).
Las bebidas con contenido alcohólico no deben consumirse en el caso de manejo de maquinaria, trabajos sensibles, conducción de vehículos, consumo de medicamentos o durante el periodo de embarazo y lactancia.

Además, en la base de la Pirámide, como elementos imprescindibles para mantener un estilo de vida saludable, se contempla la necesidad de practicar a diario ejercicio o actividad física moderada y gratificante, utilizar técnicas culinarias saludables, ajustar la ingesta de alimentos y bebidas de acuerdo con el nivel de salud y el grado de actividad física habitual con el objetivo de mantener un peso corporal saludable y como último punto, conseguir una actitud proactiva permanente hacía el equilibrio emocional.

Puedes descargarte el tríptico promocional de esta guía (incluye la pirámide alimentaria), haciendo click aquí.

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