Arquitecto Luis Moya

Europa Press

La Sala de Exposiciones de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) acoge desde el 17 de febrero y hasta el próximo 4 de marzo, una exposición dedicada a la obra del arquitecto madrileño Luis Moya Blanco (1904-1990), considerado como "uno de los grandes maestros de la arquitectura nacional del siglo XX", según informaron hoy fuentes de la institución académica.

Organizada conjuntamente por el Vicerrectorado de Cultura de la UPV y la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid, la muestra traza un "extenso recorrido por la prolífica obra de Luis Moya Blanco, una de las figuras más controvertidas dentro del panorama de la arquitectura española del siglo pasado", explicaron estas fuentes.

Esta exposición recoge una selección de la trayectoria arquitectónica de Luis Moya Blanco, un "ejemplo de compromiso de la arquitectura con el entorno y sociedad que le rodea", según los organizares. Plasma las diferentes facetas e inquietudes de un arquitecto singular que, alejándose de la corriente constructiva de la época, siguió utilizando el arte clásico. Recoge su trabajo como constructor de grandes cúpulas y arcos cruzados, a partir de la utilización del sistema conocido como 'Bóvedas Tabicadas'.

Asismimo, indaga en su labor como arquitecto de templos y en su búsqueda de la "'ciudad ideal' hecha realidad en la Universidad Laboral de Gijón", según señaló el comisario de la exposición y Catedrático del Área de Expresión Gráfica Arquitectónica de la ETS de Arquitectura Madrid, Javier García-Gutiérrez Mosteiro.

La exposición se compone de una selección de dibujos originales e ilustraciones del propio Luis Moya, así como diversas fotografías de sus obras arquitectónicas más emblemáticas que permiten descubrir su particular filosofía de la arquitectura. Entre ellas destacan la Iglesia de San Agustín en Madrid y la Universidad Laboral de Gijón, la obra más significativa del arquitecto madrileño, construida entre 1947 y 1957, cuyas dimensiones equivalen prácticamente a dos veces las del Monasterio del Escorial.

Muestra Luis Moya La selección recoge también dibujos, secciones y planimetría de proyectos como el edificio de viviendas de la calle Pedro de Valdivia, en Madrid y del Mausoleo para Beethoven, que fue el proyecto de Fin de Carrera de Luis Moya Blanco, realizado en 1927.

"Se trata de una colección verdaderamente imponente, en la que a través de proyectos y análisis geométricos queda patente el dominio de Luis Moya Blanco del dibujo, con el que alcanza la materialización verdadera de su ideal arquitectónico", según Javier García-Gutiérrez Mosteiro.

La exposición se completa con una amplia selección fotográfica, en la que se puede admirar la complejidad del sistema arquitectónico de bóvedas tabicadas empleado por Luis Moya Blanco y la grandiosidad de sus proyectos. Entre las instantáneas seleccionadas figuran imágenes del Claustro y la Torre del Museo de América de la Ciudad Universitaria de Madrid, construida en 1942; el patio y Salón de Actos de la Universidad Laboral de Zaragoza (1947) o la Iglesia Parroquial de Torrelavega.

HUMANISTA Y ERUDITO

Subyacente a todos estos dibujos y fotografías, la exposición plasma a su vez la rica personalidad del arquitecto madrileño. "Luis Moya Blanco fue una figura importantísima para la cultura española del siglo XX; representa el ideal del arquitecto total, no sólo por su legado arquitectónico, sino también por su figura como humanista y erudito, por eso se le ha llamado maestro de maestros", concluyó el comisario de la exposición.

Arquitecto, profesor, escultor, erudito e investigador, Luis Moya Blanco fue uno de los intelectuales de más prestigio de la España de la postguerra. Nacido en Madrid en 1904, fue director y catedrático de la Escuela de Arquitectura de Madrid entre 1963 y 1966, académico de Bellas Artes y redactor jefe de la revista Arquitectura.

Su prolija obra arquitectónica se completa con una ingente producción de dibujos y ensayos, que funden la figura del gran arquitecto con la del gran dibujante y pensador. Luis Moya Blanco murió en Madrid en 1990. Su obra, relegada durante muchos años, es ahora estudiada y analizada como una de las grandes aportaciones a la arquitectura nacional del siglo XX.
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