Anglicismos (segunda parte)

Miquel Molina i Diez


En la entrega anterior definimos el anglicismo y mencionamos las causas por las que se da. En ésta y en la próxima veremos los diferentes tipos de anglicismos.

Ya adelantamos en la primera parte algunas clases de anglicismos: "rascacielos" y "on-line". Retomemos estos ejemplos otra vez. En "rascacielos", dijimos que se ha traducido literalmente a nuestra lengua, o sea, que se ha calcado la significación. Estos anglicismos no son siempre fáciles de detectar.

Por lo que respecta a "on-line", sabemos de antemano que proviene del inglés por la forma del vocablo. Si usamos "en línea", automáticamente detectamos que es una traducción de la palabra inglesa "on-line". Tal vez las generaciones venideras adapten el término de forma que ni se planteen la procedencia del mismo.

Nombremos ahora otro ejemplo que lleva más tiempo que "on-line": hobby. Uno se encuentra la palabra tal cual en el diccionario; y, como todos sabemos, esta grafía es inaceptable en castellano: la consonante "b" doble, luego consonante más "y", y la "h" aspirada (esto es, pronunciada como una jota castellana). Acomodada al español sería "jobi". No obstante, algunas veces sí que hallamos casos en los que los vocablos están totalmente insertados en el idioma: filme (del inglés "film").

A veces nos aparece la expresión adaptada parcial o totalmente a nuestra grafía. Por ejemplo, "boicot" (del inglés "boycott") o "boxeador" (del inglés "boxer"). En este último caso, cabe observar que en inglés "-er" añadido a ciertos verbos indica el agente o la persona que  realiza una acción. Por tanto, tenemos "box" por un lado y, por otro, "-ador", es decir, la traducción de "-er" al castellano.

En ocasiones, han surgido propuestas de camuflar los anglicismos acoplándolos absolutamente al castellano: balompié (traducción literal del inglés "football"), aunque no ha salido muy bien parada esta voz porque la gente usa "fútbol". Nótese que aquí se escribe según se pronuncia en inglés.

En otras ocasiones, los anglohablantes han cogido la palabra del latín y nosotros del inglés: contactar. Incluso puede que haya otra lengua que haga de puente entre el español y el inglés: footing, que ha sido tomado prestado del francés. No hay que perder de vista el hecho de que tan sólo unas décadas atrás se consideraba el francés el idioma de moda en el mundo occidental. Los ingleses emplean "jogging". "Foot" e "ing" vienen del inglés, pero "footing" no existe en inglés. No obstante, es normal en la lengua inglesa usar un verbo más "-ing" para referirnos a actividades: swim (nadar) --> swimming (natación), read (leer) --> reading (lectura). Además, tenemos híbridos: puenting (de puente y la terminación inglesa "-ing").


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Miquel Molina i Diez
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