¿Cómo es posible que no explote España con un 27,16% de su población activa en paro durante este primer trimestre de 2013? Según el diario francés, la respuesta de sociólogos, economistas y políticos es siempre la misma: la solidaridad familiar evita que muchas personas se encuentren en la calle; y, sobre todo, la economía sumergida hace de amortiguador ya que representa entre el 20 y el 25% del Producto Interior Bruto (PIB) de España.

Según la Encuesta de Población Activa (EPA) de este mes de abril, 6,2 millones de españoles no tienen trabajo. Casi 2.000.000 de familias (dos millones) tienen en el paro a todos sus miembros. Pero, ¿cuántos de ellos tienen un trabajo no declarado? Se pregunda el diario francés. “La cuestión es tabú en España”, asegura, y pasa a explicar cómo pequeñas empresas de construcción contratan en negro, por horas o por días, a obreros generalmente de otras nacionalidades en una plaza de Carabanchel, en Madrid.

dinero negro

Hotelería y restauración, en negro

“La construcción no es el único sector que emplea a trabajadores en negro”, sigue el artículo. “Se calcula que entre el 20 y el 30% de la economía del sector de la hotelería y la restauración es sumergida”, según Gonzalo Fuentes, secretario general de CCOO en Andalucía. Asegura este dirigente sindical que lo más común son los contratos mixtos, de algunas horas, a pesar de que el empleado trabaja a tiempo completo. Así “el patrón completa el salario en negro, lo que le permite evitar más fácilmente las inspecciones”, según Fuentes. Como apoyo para demostrar que esto es así, el artículo se refiere seguidamente a la denuncia contra Arturo Fernández, vicepresidente de la CEOE, por parte de algunos de sus trabajadores por percibir el 50% de sus salarios en negro.

“Consciente del problema –continúa el artículo-, el Gobierno ha hecho de la lucha contra el fraude una de sus prioridades”, lo cual ha permitido aflorar 91.000 empleos no declarados en 2012, un 12% más que el año anterior. Una “gota de agua” para la magnitud del problema, asegura el artículo.

Según el presidente del sindicato de técnicos del Ministerio de Economía, sigue el artículo de “Le Monde”, Carlos Cruzado: “la economía sumergida representa 240.000 millones de euros que están fuera del control fiscal y 60.000 millones que deberían haber revertido al Estado”, al margen de las cotizaciones perdidas a la Seguridad Social. Después de Grecia, cierra “Le Monde”, España es el segundo país de la Unión Europea con un mayor nivel de fraude. Y cae el telón.

Una foto de un vial abandonado de Benidorm para ilustrar la crisis en el New York Times.

Una revolución que no llega

El artículo dice algunas cosas de cómo nos ven en Francia, desde luego…, y quizá incluso de cómo interesa que nos vean en la UE. Es curioso cómo la primera sospecha que tienen los franceses, al parecer, de que la economía española está impregnada de fraude de arriba a abajo es el hecho de que “no haya estallado una revolución”.

Hablar de cifras de economía sumergida siempre es complicado, pero generalizar sin titubeos una situación a partir de dos casos puntuales es, como poco, claramente tendencioso: uno, la construcción en Madrid y las empresas que contratan furtivamente en la Elipse de Carabanchel y dos, el caso de Arturo Fernández, contra quien se ha abierto una investigación.

¿Es posible que entre el 20 y el 30% de la “economía del sector de la hotelería y la restauración” sea sumergida? Lo dice el secretario general de CCOO en Andalucía, aunque no queda nada claro de dónde se saca esas cifras. Quizá en la restauración, que realmente pasa por momentos muy complicados y está aquejada por una sobreoferta desde hace tiempo, los salarios o complementos en negro sean más comunes… Pero me cuesta dar por buenas esas cifras referidas a la hotelería… no tengo datos, solo una intuición… ¿Me equivoco?

Quizá en la hotelería no todos los contratos sean “de los de antes” y se abuse de los fijos discontinuos o de los contratos en prácticas, como han denunciado algunos sindicatos, pero eso no es economía sumergida… ¿Peco de ingenua, de nuevo?

Pienso que el artículo de “Le Monde” persigue –y ello denota una intención, disculpen que sea malpensada-, cuestionar no solo la economía española en su conjunto, sino también la voluntad de los españoles para no ser cutres, la capacidad de los empresarios españoles y hasta su honorabilidad (les sugiero la lectura entera del artículo en francés), y pinta en general a la sociedad española como una sociedad postrada, obligada a dejar de lado los principios para poder comer y pasto de los aprovechados y los mafiosos… una imagen desfavorable seguramente ligada al concepto tipificado del “sur” que puedan tener algunos países europeos, pero que, me temo, excluye solo en parte a Francia. O sea, me da la sensación de que los franceses intentan ubicarse en ese norte imaginario rico, productivo, eficaz y sin crisis que dirige ahora el destino de la Unión… aunque la realidad los sitúe algo más al sur, con una economía que crece de manera testimonial (un 0,1% previsto para este año) y un paro que llega al 10%, con un 25% de jóvenes desempleados.

Francia no está tan al norte.

Pero al margen de todo eso, si son ciertas las cifras de economía sumergida que ofrece “Le Monde”, está claro que como sector, como sociedad avanzada supuestamente basada en principios de igualdad, justicia y responsabilidad, nos hemos perdido algo.

¿Una parte de la realidad o la realidad?

Con seis millones de parados está claro que hay muchas situaciones dramáticas, es difícil imaginar cómo sale adelante una familia en la que nadie está trabajando… pero, ¿les parece real a ustedes el cuadro que pinta el artículo de “Le Monde”?

No puedo evitar acordarme de esas fotos en blanco y negro que publicó el New York Times “España, austeridad y hambre” y que si bien es cierto que reflejan algunas situaciones concretas, por eso mismo son una visión parcial. No es que sean mentira esas fotos, pero no reflejan la realidad, sino una parte –la más dolorosa- de la realidad.

Para terminar, les pongo aquí algunas cifras del sector turístico español. A ver si es posible, según ustedes, que entre el 20 y el 30% de estas magnitudes se mueva en la economía sumergida:

  • En marzo el turismo dio empleo a 1.889.950 personas.
  • El turismo dio trabajo el año pasado al 11,9% del total de ocupados de la economía española.
  • El turismo aporta el 15,2% del PIB español (160.000 millones de euros).

Si su respuesta es que sí, que sí que es posible y que además, son cifras próximas a la realidad, tenemos un serio, serio problema y no es, precisamente, la crisis.

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