20.5 C
Madrid
sábado, octubre 8, 2022

Tráiler de Super Mario Bros

Nintendo lanza el primer tráiler de la...

Amnistía para la marihuana

Joe Biden promete la suspensión de todas...

Hacerse cosquillas uno mismo

Los neurocientíficos desvelan el misterio de por...

Inflación en Turquía

NegociosEconomíaInflación en Turquía

La inflación anual en Turquía ha alcanzado el 61,14%, lo que supone el récord de los últimos 20 años y dispara el coste de la vida para los hogares

La disparatada política económica de Erdogan está acercando a la economía turca al precipicio. Su pintoresca idea de que los tipos bajos de interés controlan la inflación no solo choca contra las más probadas políticas económicas de los últimos cien años sino que se está dando de bruces con la realidad. Como en todos los casos de autócratas, la camarilla de aduladores que le rodea no es capaz de decirle lo que en realidad está pasando o lo erróneas que son sus medidas y quienes lo intentan, como el anterior director del Banco Central de Turquía, son inmediatamente cesados y sustituidos por personas más afines al presidente.

Por lo pronto, el Instituto Turco de Estadística anució que los precios al consumo aumentaron un 5,46% en marzo en comparación con el mes anterior.

El mayor incremento anual de los precios se produjo en el sector del transporte, con un 99,12%, mientras que el aumento de los precios de los alimentos fue del 70,33%, según los datos. Fue el mayor incremento interanual desde marzo de 2002.

El aumento de los precios se enmarca en una crisis económica agravada por la pandemia del COVID-19 y para rematar, la invasión rusa de Ucrania ha provocado un aumento de los precios del gas, el petróleo y los cereales.

La inflación galopante de Turquía también se produce tras una serie de recortes de los tipos de interés a finales del año pasado, ya que la teoría del Presidente Recep Tayyip Erdogan es que los préstamos asequibles impulsan el crecimiento, la inversión y las exportaciones pero no afectan a los precios. Siguiendo sus dictados, el banco central recortó los tipos en 5 puntos porcentuales entre septiembre y diciembre pero se han mantenido sin cambios en el 14% este año.

La lira ha perdido más de la mitad de su valor frente al dólar estadounidense desde el año pasado y sigue su curso descendente a la vez que alimenta la inflación en la economía turca, muy dependiente de las importaciones.
Apple, por ejemplo, dejó durante un tiempo de vender sus productos en Turquía hasta que los reintrodujo pero con precios mucho más altos y que, además, se cambian conforme la inflación progresa.

En un esfuerzo por suavizar el golpe a los hogares, el gobierno ha aplicado recortes fiscales a los productos básicos y ha ajustado las tarifas eléctricas pero cada vez son más fuertes las protestas contra el gobierno de Erdogan porque la evidencia se empeña en contradecir sus discursos. El sueño de la gran Turquía, de la vuelta del poderío del Imperio Otomano, casa mal con la carestía de los productos más básicos y con la escasez de productos importados.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Check out our other content

Check out other tags:

Most Popular Articles