Bosnia - Medio centenar de personalidades mundiales asistirán mañana a la inauguración del nuevo puente de Mostar

Leire Pajín presidirá la delegación española, en la que participarán el director general de la UNESCO y el presidente de Bosnia

MADRID, 22 (EUROPA PRESS)

El director general de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), Koichiro Matsuura, y el presidente de Bosnia-Herzegovina, Sulejman Tihic, además de una decena de jefes de Estado de la región y medio centenar de personalidades internacionales --entre las que se encuentra el príncipe heredero de la Corona británica, Carlos de Inglaterra--, asistirán mañana a los actos de inauguración del nuevo puente de Mostar (Bosnia-Herzegovina), un evento que podría simbolizar la reconciliación en la ciudad más castigada durante la guerra civil bosnia. La secretaria de Estado para la Cooperación Internacional, Leire Pajín, presidirá la delegación española.

Durante su visita a Mostar, que durará un día, la delegación española será recibida por Tihic, así como por el ministro de Asuntos Exteriores de Países Bajos (que preside actualmente la UE), Bernard Rudolf Bota, y por el comisario europeo de Política Exterior, Chris Patten, según informaron la Embajada española en Sarajevo y la Oficina Técnica de Cooperación con los Balcanes (OTC-Balcanes), dependiente de la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI).

La delegación española participará también en la reunión de donantes (Banco Mundial, UNESCO, Italia, Turquía, Croacia, Países Bajos, Francia, Presidencia de Bosnia-Herzegovina, Ayuntamiento de Mostar y fundaciones como la Aga Khan o la World Monument de Nueva York). Asimismo, está previsto que mantenga reuniones bilaterales, aún por confirmar, con la viceministra de Asuntos Exteriores de Bosnia, Lidija Tpic, y con el alcalde y el teniente de alcale de Mostar, Hamdja Jahic y Ljubo Veslic, respectivamente.

Pajín se reunirá también con la Agrupación Táctica Española SPAGT XXII, de la Fuerza de Estabilización de la OTAN en Bosnia-Herzegovina (SFOR) y visitará varios proyectos de cooperación española, como el Centro de Atención y Prevención de la Violencia Doméstica, ejecutado por la ONGD española Mujeres en Zona de Conflicto (MZC), la rehabilitación de la entrada principal, jardines y áreas recreativas del Instituto de Secundaria de Mostar, realizada por la ONGD española Rescate y el contingente español de la SFOR. En la actualidad, hay 521 militares españoles en Mostar-Aeropuerto, pertenecientes al Mando de Canarias y al frente del coronel Jesús Varela.

Asimismo, supervisará el programa de apoyo al retorno y reintegración mediante la reconstrucción de viviendas en el Bulevar de Mostar, que también lleva a cabo Rescate, y el programa de apoyo al proceso de integración de la ciudad de Mostar mediante el acondicionamiento de la planta baja de varios edificios del Bulevar para instalar en ellos las oficinas del Catastro Unificado, que corre a cargo de la OTC-Balcanes.

Los actos de inauguración están previstos para las 20:30, hora local y española. Poco antes se celebrará una cena para las delegaciones, ofrecida por la Presidencia de Bosnia-Herzegovina.

UN SIMBOLO

El nuevo puente de Mostar es una réplica exacta del célebre Puente Viejo ('Stari Most'), destruido por la artillería croata en 1993 y se ha convertido en un símbolo de reconciliación y de la cicatrización de las heridas de la guerra civil de Bosnia-Herzegovina de 1992-1995.

El puente siempre ha sido el monumento por excelencia de Mostar. El 'Stari Most', una de las últimas obras monumentales del sultán otomano Solimán el Magnífico (1520-1566), fue construido en 1566 por Mimar Hajruddin, discípulo del célebre arquitecto otomano Sinan. Antes de su destrucción por la artillería croata, en 1993, constaba de un elegante arco en forma de lomo de asno, de 28 metros de luz, 30 metros de largo y cuatro de ancho. Cuando las aguas estaban bajas, se elevaba hasta 20 metros sobre el río Neretva.

El 'Stari Most' está incluido en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO, cuyos expertos se encargaron de supervisar los trabajos de reconstrucción, que comenzaron el 13 de julio de 1998, cuando la UNESCO, el Banco Mundial y el municipio de Mostar hicieron un llamamiento conjunto en este sentido al que respondieron favorablemente cinco países donantes --Croacia, Francia, Italia, Países Bajos y Turquía--, así como el Banco de Desarrollo del Consejo de Europa.

Según la UNESCO, el costo total del proyecto ha ascendido a 15,4 millones de dólares (12,5 millones de euros), financiados con un crédito de cuatro millones de dólares concedido por el Banco Mundial y donaciones de Italia, Países Bajos, Croacia y Turquía. La Unión Europea y el Gobierno de Francia aportaron asistencia técnica. Por su parte, el Ayuntamiento de Mostar aportó dos millones de dólares.

Tras dos años de investigaciones científicas y arqueológicas, las obras de reconstrucción dieron comienzo el 7 de junio de 2001, en presencia de los presidentes de Bosnia y Herzegovina e Italia. El 14 de abril de 2003 se puso la primera piedra de la arcada, en presencia de una multitud de vecinos de Mostar. La reconstrucción terminó en abril de 2004.

Las 1.088 piedras utilizadas para la reconstrucción proceden de materiales locales --piedra de los tipos tenelija y bretcha extraída de canteras de los alrededores de la ciudad-- y fueron talladas con métodos e instrumentos tradicionales como dovelas, lañas y espigas, las mismas técnicas que se utilizaban en la época en que se erigió.

LA REUNIFICACION

Para los habitantes de Mostar, el 'Stari Most' es el símbolo de la unión de las dos comunidades que habitan la ciudad, los croatas y los musulmanes. Antes de la guerra, los croatas respresentaban el 34 por ciento de sus habitantes y los musulmanes el 35 por ciento. En la actualidad, los primeros suponen dos terceras partes de los 110.000 habitantes de la ciudad.

Aunque de origen y lengua eslavos y convertidos masivamente al Islam en el siglo XV (conversión que los historiadores explican por la persecución sufrida por los bogomilos, secta cristiana dualista proscrita tanto por la Iglesia ortodoxa serbia como por la Iglesia católica croata), los bosnios musulmanes nunca fueron admitidos como iguales por los extremistas serbios o croatas, que siempre vieron a esta comunidad, y a sus monumentos representativos, como un recuerdo de la ocupación otonama.

El más célebre de estos monumentos era el Puente Viejo. Aunque carente ya de la importancia económica y estratégica que tuvo en el pasado, los extremistas croatas vieron en él un símbolo que debía desaparecer.

Al comienzo de la guerra civil de Bosnia-Herzegovina, las fuerzas croatas y musulmanas combatieron unidas contra el Ejército serbo-bosnio, pero en 1993 se rompió la alianza y comenzaron los enfrentamientos entre los grupos más extremistas de las dos comunidades. En poco tiempo, Mostar, seguramente la ciudad más castigada de la guerra bosnia, pasó a convertirse en el exponente por excelencia de la tragedia de los Balcanes.

Pasados nueve años de la guerra, la ciudad ha dado sus primeros pasos para su definitiva administración. El pasado mes de enero el alto representante de la comunidad internacional en Bosnia-Herzegovina, Paddy Ashdown, proclamó la unificación de la ciudad.

Desde entonces, las autoridades locales han abolido su anterior división territorial en seis distritos (tres croatas y tres musulmanes) y han creado una sola unidad administrativa. Asimismo, las elecciones locales previstas en Bosnia para el próximo mes de octubre deberían consagrar esta reunificación de Mostar con la elección de un nuevo Consejo Municipal en conformidad con un nuevo estatuto decretado por Ashdown.



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