Si bien las Navidades y el Fin de Año suelen asociarse a celebraciones y reencuentros familiares, lo cierto es que son muchos los españoles que aprovechan estas vacaciones para hacer una escapada a la nieve y esquiar durante unos días. Pero, ¿cómo hacerlo sin correr riesgos innecesarios?, ¿dónde acudir?, ¿es posible ahorrarse unos euros de alguna forma? El comparador de seguros Acierto.com responde a estas y otras cuestiones al respecto en su último informe.

Conforme a este estudio, una escapada a la nieve -especialmente si salimos fuera de nuestra zona de confort o la hacemos para practicar alguno de los deportes comentados- requiere tomar una serie de medidas de seguridad. Sí, de hecho los riesgos son tales que Andorra es el cuarto país con accidentes más graves de invierno.

Para empezar, resultará muy recomendable contratar un seguro de viaje que nos cubra en caso de pérdida de vuelos y conexiones, equipaje, repatriación sanitaria, regreso anticipado por fallecimiento u hospitalización de un familiar, y otros incidentes que puedan ocurrir durante las vacaciones.

Si vamos en coche, será imprescindible revisar las condiciones de la asistencia en carretera de nuestra póliza de seguros. Algunas aseguradoras solo cubren a partir de determinados kilómetros -desde nuestro domicilio-, mientras que otras incluyen un coche de sustitución, la posibilidad de llevarnos a nuestro destino, etcétera. Otro detalle al que conviene prestar atención tiene que ver con las vías donde el seguro está dispuesto a “rescatarnos”.

Para los aficionados al esquí y modalidades similares no estaría de más hacerse con una póliza de esquí específica, sobre todo porque es precisamente durante la temporada de esquí cuando aumentan los accidentes en los destinos de nieve. El seguro asociado al forfait o la estación puede llegar a quedarse corto en ciertas ocasiones -como, entre otros, en caso de intervención quirúrgica, rehabilitación, reembolso de muletas y medicamentos, el rescate en la montaña fuera de la pista, el reembolso del forfait, etcétera-.

Lo ideal es que disponga de asistencia médica internacional durante las 24 horas, y que cubra tanto la búsqueda como el rescate en pista y fuera de ella, la pérdida de maletas y el equipo deportivo, así como el retraso y cancelación de vuelos. La responsabilidad civil -por si, por ejemplo, chocas con otro esquiador-, la indemnización por accidente, y los gastos derivados de la rotura del equipo o de la interrupción del viaje son también muy interesantes.

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