La Quesería Artesana La Celada de Iznájar propone a los viajeros que elaboren y se lleven a casa su propio queso

Miles de hectáreas de olivos, muchos de ellos centenarios, rodean el pequeño pueblo cordobés de Iznájar, considerado uno de los más bellos de España. Un mar de aceituna que durante generaciones ha mantenido intacta su tradición olivarera. Hasta ahora, pues el iznajeño Cristóbal Padilla se ha propuesto cambiar el rumbo con su Quesería Artesana La Celada que no solo se ha dado a conocer por sus variedades de este producto lácteo –tiene uno madurado con chocolate, con manteca de ibérico, etc.- sino que ofrece a los viajeros la experiencia de elaborar su propio queso.

Un DIY Gastronómico que cuenta con el apoyo del ayuntamiento de Iznájar y que bajo el lema “Queser@ por un día” comienza en el momento 0 de la producción: alimentando a sus más de 400 cabras de raza murciano-granadina. Una ganadería que cada año va aumentando, aunque la Quesería La Celada ha tenido que acudir a los productores de la zona para poder dar respuesta a la gran demanda de producción quesera.

Parejas, amigos, grupos reducidos… todos son bienvenidos y guiados por este ganadero que explica el ordeño y su evolución, de cómo se hacía antaño a los cambios que han supuesto la mecanización de hoy día. Una vez terminada esta parte, llega el momento de la elaboración y de conocer cuáles son los secretos y el proceso para realizar estas joyas gastronómicas y artesanas, cada una de ellas con su esencia y su personalidad propias. Es el turno de los fermentos lácticos o coagulantes, el corte de la masa y desuerado, el prensado en distintos moldes y el salado para formar la corteza.

Mientras los “artesanos del queso” afrontan el proceso de maduración de sus obras de unos 250gr -tienen que ser de este tamaño para que estén listas en pocas horas-, llega el momento de subir un nivel más en la experiencia gastronómica y conocer cómo se hacen las distintas variedades de este producto. No en vano La Celada es conocida por tener en su haber maridajes tan peculiares como un queso madurado con chocolate o con manteca de ibérico, u otros con romero, orégano, pimentón o aceite. Tampoco faltan en sus estanterías los tradicionales quesos como el fresco, fresco cremoso, requesón, etc. porque, aunque esta quesería artesana está formada por un total de 12 personas, todas ellas miman y cuidan hasta el más mínimo detalle para que las variedades mantengan el más alto grado de calidad. En un futuro tienen pensado diversificar la producción y ya se están planteando elaborar yogurt, mantequilla y rulos de cabra.

Los queseros preparan sus paladares para degustar estas joyas de la Subbética Cordobesa cuyo secreto de éxito está en “la calidad de la materia prima. Las cabras pertenecen a la ganadería de la Subbética y siempre recurrimos a ganaderos locales que tienen la misma raza cuando necesitamos más leche para cubrir la demanda”, explica Cristóbal Padilla.

En La Celada, el tiempo pasa rápido y ya llega el momento de desmoldar el queso y envasarlo para llevárnoslo a casa. Toda una experiencia gastronómica que es obligatorio reservar con antelación llamando a la quesería y que se ofrece por un precio de 15€ por persona.

Esta quesería artesana abrió sus puertas hace dos años y, en poco tiempo, se encontró de bruces con la pandemia por lo que tuvo que parar su producción. Cristóbal Padilla se había estado formando durante años antes de dar el gran paso, construyó una nave en un terreno propio y empezó con 200 cabras, que todos los años va ampliando. Salió con fuerzas del confinamiento y, en 2021, fue cuando tuvo el mayor crecimiento exponencial. Ahora mismo los quesos La Celada llegan a casi toda Andalucía y en un futuro próximo le gustaría empezar a ampliar su radio de acción y abrir una tienda online, pero antes debe aumentar su ganadería para poder cubrir la demanda que tiene en la actualidad.

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