Published On: Mie, Jul 18th, 2007

Fútbol de altura

Supongo que a estas alturas, ya se habrán enterado de la prohibición de la FIFA de jugar partidos de fútbol oficiales internacionales a una altitud superior a los 2.500m. Bueno, superior a los 3.000m, que nuestro queridísimo presidente Joseph Blatter se ha mostrado finalmente algo más condescendiente.

Y digo yo, que si se llevan jugando tanto tiempo partidos oficiales en las alturas de, por ejemplo, La Paz, y no ha pasado nada, qué es lo que ha cambiado en estos últimos años para que ahora quieran prohibirlo. Son las cosas del fútbol, y cada país tiene sus ventajas y desventajas. Rusia y el Norte de Europa por ejemplo, tienen sus campos helados y su frío cortante. En el Mundial de Corea y Japón del 2.002 el calor y la humedad eran asfixiantes. Y cuando llueve en cualquier campo de fútbol, el partido no se suspende hasta que la cosa toma tintes bíblicos, (y aun así muchas veces se prefiere jugar en una alberca antes que suspender un partido al que posteriormente hay que buscarle un hueco en el ya de por sí sobrecargado calendario futbolístico). Así, esta ventaja de la altura lo es, del mismo modo que cada país tiene la suya, y quizá habría que plantearse, ya que estamos, las propias de otros países.

Todo este jaleo se inició con la intención de Bolivia de llevar sus partidos de clasificación para el Mundial 2010 a las cumbres de Cuzco (ahí, barriendo para casa), y las subsiguientes denuncias ante la FIFA de Brasil y Argentina, (claro, no es lo mismo la Pampa o la playa, que el cielo). Y de ahí a la prohibición todo fue uno, que federaciones como la de Argentina y Brasil tienen mucho peso. Claro, les querían tocar lo suyo, el fútbol.

Evidentemente, el tema de la altura supone una ventaja para los países más afectados (Colombia, Bolivia, Perú y Ecuador, los que más). Pero en estos países no hay apenas estadios que cumplan con la normativa que quiere imponer la FIFA, y construir estadios nuevos no es en modo alguno rápido ni barato. Por otra parte, todas las selecciones se concentran aproximadamente unas dos semanas antes de cada partido oficial de clasificación, y más aún en el caso de competiciones oficiales, por lo que siempre podría pasarse un rápido periodo de aclimatación, para el que es mucho más que suficiente con una semana, disminuyendo considerablemente los efectos de la altura en los jugadores, aunque lógicamente, la ventaja seguiría siendo notoria entre los jugadores locales, acostumbrados a jugar durante mucho más tiempo en tales condiciones..

La solución, supongo, estaría en un punto intermedio. Es decir, si se ha pasado de 2.500 a 3.000 metros, por qué no pasar ya a los 3.800 o 4.000 metros, y meter en el saco de los permitidos a estadios tan importantes como el de La Paz, que además son símbolos en sus respectivos países. Parece que Blatter se lo está pensando, habrá que estar a la espera, a ver en que desemboca todo esto, aunque lo que está claro es que el fútbol seguirá siendo. finalmente, un “deporte de altura”.



Leave a comment

XHTML: You can use these html tags: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>