Published On: Vie, Sep 7th, 2007

Síndrome postvacacional

Es perefectamente comprensible que la vuelta al trabajo después de un descanso veraniego sea dificil de llevar. Estamos de acuerdo en que se está agusto de vacaciones, con la familia, con tiempo para uno mismo y que volver a la rutina provoca algo de tristeza, pero de ahí a sufrir una depresión hay un trecho.

Los psicólogos y psicopedagogos empiezan a definir los síntomas del llamado “síndrome postvacacional”, caracterizado por fatiga, insomnio, irritabilidad o dificultad para concentrarse. En resumen, un estado de apatía y decaimiento de pasar de una situación agradable a otra que puede provocar conflictos o estrés.

En cuanto al perfil de la persona que suele sufrir esta nueva depresión, se trata de personas jóvenes, habitualmente insatisfechas con su trabajo, aburridas o que no han cumplido sus espectativas laborales. Y yo pienso, a lo mejor lo que tienen esas personas no es una depresión por la vuelta al trabajo, a lo mejor su problema reside más bien en algún tipo de fustración por no haber cumplido sus expectativas.

Incluso hay empresas que contratan terapeutas para ayudar a sus empleados a superar este duro trance, o incluso imparten clases de pilates o yoga. Según ellos, es un buen remedio ya que en septiembre se reducen sus beneficios por la apatía de los trabajadores.

A mí todo esto no me da más que risa, parece que ultimamente se puede sufrir depresión por cualquier cosa. En la vida pasamos continuamente de momentos buenos a situaciones de estrés y no por eso nos da por deprimirnos. A nadie se le hace fácil incorporarse de nuevo al trabajo, pero todo este revuelo me parece exagerado. Este síndrome no es más que un estado de ánimo temporal que nos afecta en muchas situaciones de nuestra vida, no sólo con la vuelta al trabajo, en lo único que difiere es que, en esos casos, no tenemos al psicólogo esperándonos en casa ni organizando terapias de grupo. En ningún caso me atrevería a denominarlo enfermedad.

Y yo que pensaba que lo que provocaba depresión era no tener trabajo al que volver. Está comprobado que cuanto menos trabajamos, más nos cuesta hacerlo, y es que, a la buena vida se acostumbra uno muy pronto. No veo yo a la gente que trabaja en el campo quince horas al dia quejarse del síndrome postvacacional. A lo mejor la solución sería trabajar el doble o no tener vacaciones, así no nos costaría tanto volver. Todo esto me parece más una pataleta de gente inmadura y poco acostumbrada al trabajo.



Leave a comment

XHTML: You can use these html tags: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>