Ben Heppner

Europa Press

El cantante canadiense Ben Heppner, considerado el máximo exponente de los tenores dramáticos, debutará mañana en el Teatro Real de Madrid y también en la capital con un concierto que se enmarca en el ciclo Grandes Voces del coliseo madrileño, en el que interpretará un programa dedicado a Wagner en su primera parte pero también a Massenet, Giordano y Puccini en la segunda.

El cantante cuenta con la dirección musical del maestro Peter Schneider, al frente de la Sinfónica de Madrid, que ya estuvo en el Real dirigiendo la tretralogía de Wagner en la que está considerado un experto junto al resto de la lírica alemana. Juntos empezaron a colaborar hace un año cuando grabaron con la Orquesta Estatal de Dresde un programa centrado en Wagner que ahora traen a Madrid y que llevarán después a Bilbao.

Schneider se mostró encantado de poder dirigir "algo más que Wagner" en este concierto del Teatro Real y confesó su admiración por el repertorio italiano recordando que perteneció a los Niños Cantores de Viena y que su primera aparición en público fue con la ópera 'Turandot' con nueve años. "Nunca he dirigido esta obra y también me faltaba Puccini. Tengo gran querencia por estos compositores", afirmó.

MADUREZ VOCAL Y MENTAL

Por su parte, Ben Heppner, que comentó el "reto" que supone para él este concierto en la capital española al tener que transitar por repertorios muy diferentes, señaló que el secreto de su éxito ha residido básicamente en "saber esperar" hasta alcanzar una madurez vocal, que le llevó casi 10 años, y también mental "para sobrevivir a los peligros de esta profesión tan precaria", dijo.

En este sentido, Antonio Moral elogió la "manera inteligente" con la que ha sabido llevar adelante su carrera, "eligiendo el repertorio adecuado y espaciando sus actuaciones". Asimismo recordó que existen pocos artistas de su cuerda, por otro lado difícil de ejecutar.

Sobre la manera en la que hay que cantar a Wagner, Heppner señaló que el compositor era un admirador de Bellini y del repertorio italiano y explicó que cuando canta una obra suya lo hace "de la forma más italiana y bella posible". Sólo así consigue sus "mejores resultados".

Al hilo de esto señaló que obviamente Wagner tiene "una gran dificultad" puesto que sus obras son muy largas y requieren orquestas enormes. "Lo único que hay que hacer es cantar bien y ya está", apostilló.

EL BEL CANTO ALEMÁN

Coincidió con él el maestro Schneider quien matizó que los cantantes "deben encontrar un modo de abordar a este compositor alemán con menos pretensión de fuerza en su voz". A este respecto aludió a que el propio Wagner habló del "bel canto alemán". "No es preciso gritarlo sino cantarlo todo", insistió.

El director musical añadió que la diferencia entre la ópera alemana e italiana es que la primera "es más polifónica y posee un entramado de voces muy marcado". "Muchos cantantes que cantan a Wagner arruinan su voz porque no se dan cuenta, creen que la orquesta es tan predominante que ellos deben dar toda esa fuerza pero esto no es así", aseguró.

ABUCHEOS EN LA SCALA

Preguntado Ben Heppner por su opinión respecto al reciente episodio en La Scala de Milán en donde el tenor Roberto Alagna decidió abandonar el escenario ante los abucheos de una parte del público, el cantante canadiense señaló que esto es algo que ocurre frecuentemente en este escenario, especialmente en estas fechas, y que no se han librado de ello ni siquiera algunos de los grandes artistas como Plácido Domingo, Pavarotti o Renée Fleming.

Asimismo dijo que allí el público dice recordar "tiempos perfectos", hace 50 años, en los que estaban María Callas o Del Mónaco. "Pero ellos también fueron abucheados entonces. Es algo que forma parte su cultura y de la controversia que les gusta", declaró el tenor que recordó haber cantado dos veces en La Scala con un programa alemán, lo que le "ayudó" bastante de cara al público.

Respecto a la actitud de Alagna al abandonar el escenario, Heppner señaló que esa fue "su decisión" y agregó que aún no sabiendo muy bien qué hubiese hecho, dudó de haber seguido el mismo impulso.

Entre las piezas que interpretarán Heppner y Schneider mañana figuran fragmentos de 'Lohengrin', 'Sigfried' y 'Die Walküre' (de Wagner); 'Le Cid' de Massenet; 'Intermezzo' de Puccini y 'Andrea Chénier' de Giordano.
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